Ponte a coser para el 8M, o cómo se nos va el feminismo por la taza de wáter (a algunas)

El próximo domingo seremos bastantes miles de mujeres, y cada vez más hombres, los que llenaremos las calles de pueblos y ciudades para reivindicar el pleno derecho de las mujeres en tantos y tantos ámbitos.

Como escribió Carmen Domingo el pasado 26 de febrero en EL PAÍS, “El 8-M no es una fiesta, sigue la lucha”. Un artículo lleno de sentido, como todo lo que ella escribe. Así que no es una fiesta, ni vamos a bailar para divertirnos, ni siquiera a comer chocolate con churros como objetivo principal.

Si las feministas tenemos claro cuáles son los objetivos de este día reivindicativo, parece que las hay que confunden el culo con las témporas, o las churras con las merinas. Dice una abigarrada mujer en un noticiario de TV que hay tantos feminismos como mujeres ¡Gensanta, que diría Forges! A esta afirmación, otra feminista, con más sentido común,  le contesta que decir esto es tanto como proclamar que hay tantas religiones como creyentes.

Luego están los que organizan un curso de costura para preparar material para el 8M (IU Leganés); los que hacen un curso de autocoÑocimiento, el Ministro que habla de que ser mujer no es un sentimiento; la diputada andaluza que se va de Podemos que afirma que ella aspira a un feminismo concreto, el feminismo andaluz ¡olé tu!; ah, los de IU de Aranjuez que convocan para el 8M a las personas con vagina ¿supongo yo que porque la palabra mujer les da sarpullido o qué?

Y si queremos ponerle pimienta y sal, sepamos que el ayuntamiento de Barcelona ha subvencionado entre 2016 y 2018 a una entidad que se llama Aprosex que entre otras cosas organiza un “curso de profesionalización para nuevas prostitutas”.

Suerte tenemos de que la mayoría de las feministas lo que queremos es dignidad, reconocimiento, acceso igualitario, puestos de responsabilidad en equilibrio con los hombres, que no haya una diferencia salarial del 16%, en la Unión europea, con los hombres y tantos y tantos otros derechos.

No queremos que nos enseñen a coser para el 8M, no queremos feminismos distintos para cada provincia, no queremos un feminismo diferente para cada mujer, no queremos perder el norte ni tirar el feminismo por la taza del wáter.

Àfrica Lorente Castillo
Escriptora

Cada Àtom és una petita reflexió política de Club Còrtum

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