Desde mi confinamiento

No, propiamente no os hablaré de la pandemia, pero, sí, en el fondo os hablaré de ella, de la pandemia, de la responsabilidad, de la solidaridad y del egoísmo.

Tal vez esta pandemia nos haga mirar como europeos un poco menos por encima del hombro, tal vez nos haga reducir la marcha y mirar el paisaje, a lo mejor, con suerte, no sólo oímos, sino que también escuchamos.  Y me gustaría que de ella saliera un aprendizaje, porque dentro de todo este temor, e inseguridad aprendiéramos algo: el valor de la solidaridad.  Tal vez salgamos de esta pandemia no mirándonos tanto el ombligo y siendo menos egoístas.  Y, puede, que la palabra solidaridad acabe siendo algo más que una palabra.  Al final, espero sinceramente, recuperemos las pequeñas cosas, los pequeños detalles, el día a día, dejemos de soñar (ilusamente) que la felicidad se consigue con pura y dura materialidad, que nuestro único objetivo sea ir donde otros han ido así emulándolos, porque somos más si en nuestro pasaporte material hay más sellos.

A lo mejor salimos de la pandemia con un pasaporte vital, que no marque fronteras, que valore los esfuerzos diarios.  Que valore la sinceridad y la honestidad antes que los halagos y lisonjas; que valore ese café tomado a medias en cualquier pequeño bar.

De los conflictos, y de las crisis, hemos de aprender mirarlos como algo que nos enseña, y que su carga negativa (que la tiene) la podamos positivizar destruyendo murallas y construyendo puentes.

Desde mi confinamiento, haciendo una rutina diaria compruebo que este parón puede al final ser positivo, y podamos construir un mundo donde nos miremos menos a nosotros mismos y a nuestros caprichos meramente egoístas, y seamos capaces de mirar a los otros con los ojos de la sinceridad.

De esta, seguro, saldremos.

Mientras tanto, yo me quedo en casa confinada.

Marisa Escuer

Profesora de la UOC y Docente de Secundaria
@marisaescuer 

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2 respostes a «Desde mi confinamiento»

  1. Marisa, me ha parecido un escrito precioso, hecho desde el fondo de la conciencia…
    Ojalá ésta barbarie en la q estámos sumergidos sirva para centrarnos en ser felices con lo q tenemos y no querer estar siempre superando el nivel….
    Gracias por compartir tus reflexiones con nosotras.

  2. Espero que tengas razón Marisa y que aprendamos alguna cosa de todo esto!

    Desde mi ventana al mundo haciendo skypes con usuarios de mi asesoria compruebo que las personas nos vamos acostumbrando a bajar el ritmo, a hablar mas y a escuchar mucho mejor. Me ha sorprendido que las personas que lo han pasado mas mal en la vida son las que llevan mejor el confinamiento y trivializan el hecho de no poder salir de casa en unos dias.

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