Ciertamente Dios creó a las mujeres con un propósito mejor que trabajar en vano toda su vida

Nisia Floresta

La que es considerada la primera feminista brasileña pasó un gran periodo de su vida en Francia, donde falleció y donde permaneció su tumba hasta su traslado a Brasil, setenta años tuvieron que pasar.  Educada en un contexto religioso, sus propias tempranas experiencias le hicieron concebir y desarrollar la idea de la necesidad de que las mujeres tenían que liberarse, “empoderarse”, y ocupar su puesto real en la sociedad.  Y en el Brasil en el que nació, donde la esclavitud todavía existía, apoyó el movimiento abolicionista, considerando la igualdad entre hombres y mujeres, fuera el que fuera su color de piel, un punto indiscutible de sus ideas.

Escritora, educadora, feminista, indigenista, abolicionista y poeta, Dionísia Gonçalves Pinto, es más conocida por el pseudónimo de Nísia Floresta Brasileira Augusta (1810-1885). El complejo nombre que se creó viene de la combinación de diferentes elementos que le eran importantes: Nísia del diminutivo de Dionísia; Floresta, por su lugar de nacimiento; Brasileira en referencia a su país; y, finalmente Augusta, en recuerdo de su segundo marido, Manuel Augusto de Faria Rocha.

Nisia era hija del portugués Dionísio Gonçalves Pinto y de la brasileña Antônia Clara Freire. En 1823 como muchas mujeres en ese tiempo se casó muy joven, a los 13 años, en contra su voluntad, abandonando al marido al año siguiente, y regresando a la casa familiar con sus padres.  Pronto, y por motivos políticos, tuvo la familia que trasladarse a Pernambuco, y de allí comenzaron una peregrinación hasta asentarse en Recife, con la mala fortuna de que allí asesinan a su padre.  Al poco tiempo conoce al que será su segundo marido, Manuel Augusto, licenciado en Derecho, con el que se casa en 1828 y que será el padre de sus dos hijas. Pero su marido, Manuel Augusto, fallece cuando la pequeña de sus hijas apenas tiene siete meses y se queda viuda con 23 años y dos criaturas pequeñas.

Su situación es compleja y comienza a dar clases.  Estudia magisterio y funda escuelas para niñas en diferentes ciudades: Recife, Porto Alegre y Rio de Janeiro. Y en estas, a diferencia de la educación de la época que se enfocaba en costura y buenas costumbres para las mujeres, se enseña lengua, ciencia, arte y matemáticas con métodos innovadores.

Comienza también en este momento su colaboración con distintos diarios escribiendo artículos, en ello también fue pionera siendo una de las primeras periodistas del país. 

El año 1832 realiza la traducción del libro de la feminista inglesa Mary Wollstonecraft, “Vindicaciones de los derechos de la mujer”, poniéndole el título “Derechos de las mujeres e injusticias de los hombres”. Pero para Nisia fue algo más que una traducción ya que introdujo elementos de la sociedad brasileña que era sumamente conservadora. Y destaca el cómo la mujer a visión de los hombres es un ser que pueden utilizar: “si cada hombre, en particular, fuese obligado a declarar lo que siente al respecto de nuestro sexo, los encontraríamos a todos de acuerdo diciendo que nosotras nacemos para su uso, que no somos propias sino para procrear y nutrir nuestros hijos en la infancia, dirigir una casa, servir, obedecer y darles placer a nuestros amos, esto es, a los hombres. Todo esto es admirable y ni siquiera un musulmán podrá avanzar más en medio de un harén de esclavas”.

Y siguiendo su argumentación va más allá: ”para ellos, somos semejantes a la Luna, que obstante por sí misma, no brilla sino por una luz prestada; no tenemos más que un falso resplandor más propio a sorprender la admiración que la merece; nosotras somos enemigas de la reflexión; la mayor parte de nosotras no piensa más que por casualidad, o por arrebatamiento, y no falta sino por una rutina. Estas son las graves acusaciones intentadas contra la mayor parte de las mujeres; mas concediéndose de forma risueña que fuese verdadero lo que ellos objetan. ¿No es incontestable que los mismos argumentos puedan revertirse contra la principal parte de los hombres? Entretanto, si quisiéramos concluir de la misma manera, que es preciso conservarlos perpetuamente debajo de nuestra guarda, no triunfarían ellos y ¿no juzgarían este raciocinio como una prueba de flaqueza de nuestro espíritu?”.

Evidentemente este libro le ayuda a hacer un análisis más profundo del país en el que vive, y de la situación de las mujeres, que en ese momento son mayoritariamente analfabetas, ello le induce en pensar en la importancia de la educación y en defender los derechos de las mismas.  Pero también se involucra en otras cuestiones sociales tales como los indígenas y los esclavos, siendo plenamente abolicionista e incluso transgresora en algunas de sus propuestas y acciones, llegando a afirmar “los dolores morales de los negros pasan desapercibidos en las habitaciones de los blancos”.

El año 1849, y tras un grave accidente de su hija Livia, los médicos le recomiendan que viaje a Europa.

Se instala en Paris y el año 1853 publica “Opúsculo Humanitario”, que viene a ser una recopilación de artículos con la temática de la emancipación femenina, comentando la deficiente educación que reciben las mujeres tanto en su país como en otros.  Dicha obra es bien acogida, recibiendo un reconocimiento del filósofo Auguste Comte.

Después de este libro surgen varios como “Itinéraire d’un voyage en Allemagne”, que en un formato de cartas dirigidas a hijos y hermanos, nos explica su viaje por diferentes ciudades alemanas y la impresión que le causaron.

A partir de este momento van apareciendo con frecuencia sus libros.

Entre 1872 y 1875 de nuevo se encuentra en Brasil, es el momento de la campaña abolicionista de Joaquin Nabuco. Regresando nuevamente a Europa en donde fallecerá en 1885.

¿Cuál fue realmente su papel en el nacimiento del feminismo en Brasil?

Es una pregunta que nos podemos realizar de una mujer que, desarrollando una gran obra literaria, y posicionándose desde muy joven a favor de la educación y del desarrollo personal de las mujeres, vive gran parte de su vida en Europa, en donde el contexto es diferente en algunos aspectos.

Constância Lima Duarte, autora que ha escrito un libro en donde se analiza la vida y el pensamiento de Nisia, opina que ella estaría encuadrada en lo que se denomina “buen feminismo”.  Esto significa que no pretendía cambiar sustancialmente las relaciones sociales, manteniendo a las mujeres dentro de los límites ideológicos de la esfera privada. Quería mejorar la educación y el empoderamiento de las mujeres al tiempo que se aseguraba de que siguieran siendo responsables de la crianza de los hijos y otras tareas domésticas.

¿Fue realmente una mujer que abogó por un feminismo blando, sin casi rupturas, o con ella se inició toda una revolución de cambios sociales?

Todos los autores no se ponen de acuerdo, ella deseaba no romper con el sistema tradicional preestablecido, pero a la vez que la mujer tuviera un papel en la sociedad fuera reconocido.

Para ella la educación había de ser el elemento liberador de las mujeres, en el que ellas, no siguiendo la educación tradicional femenina de la época, accedieran a unos conocimientos vetados hasta ahora a las mujeres, y que no dejaban de ser unos conocimientos básicos.

En un mundo en el que las mujeres eran persona sin formación y sin derechos, Nisia Floresta consiguió destacar en muchos ámbitos, y su papel en defensa de las mujeres, los indígenas y los esclavos sembró una semilla indestructible, ya que le seguirán otras mujeres en estas reivindicacionesElla comenzó a romper la cadena de la indiferencia.

http://www.projetomemoria.art.br/NisiaFloresta/index.html

https://repositorio.ufpi.br/xmlui/bitstream/handle/123456789/1115/disserta%c3%a7%c3%a3o%20completa.pdf?sequence=1

https://www.teses.usp.br/teses/disponiveis/8/8160/tde-04092019-161315/publico/2019_CatarinaAlvesCoelho_VCorr.pdf

Marisa Escuer

Profesora de la UOC y Docente de Secundaria
@marisaescuer 

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